El desapego emocional

Dedicado a todas las personas que creen que llorar es de poco hombre… (Que diferente pensamos algunos). Tranquilos, no tengo la intención de cambiar a nadie su forma de pensar, solo voy a cambiar la mía…

Ya desde casa… varios meses después…

Que difícil fue dejar Koh Tao por el amor de Dios, Buda y Ala. Para aquel entonces aquella pequeña isla del Golfo de Tailandia ya era mi casa. Dos meses y medio de estancia hicieron, que sumado a lo intenso de la experiencia, me pareciera literalmente una vida. Koh Tao me mostro lo peor y lo mejor de mí. La isla se transformo poco a poco en un campo de entrenamiento para mi gestión emocional. Podría casi decir que pase los mejores y los peores momentos de esta parte del viaje ahí. Entre las paredes de la habitación 9 de la Villa Latina de Golden se esconden duras batalla para seguir en pie y maravillosas victorias con evidentes cicatrices en mi cuerpo.

Trabajando el desapego emocional

Hablo de desapego emocional porque la gente que allí conocí, perdón voy a hablar con propiedad. Mi familia del Sudeste Asiático. Se transformaron en un colchón emocional impensable para todo aquel mochilero que viaja solo. Un oasis de cariño difícil de dejar por la promesa de cumplir nuevos sueños y enfrentar nuevos miedos. Y así lo hice. Enfunde mi mochila como cual caballero se prepara para partir al campo de batalla y deje atrás una etapa que por siempre quedará guardada no solo en mi memoria. También en mi corazón. Gracias Koh Tao… gracias familia!!!

Yo Soy Lucas